¡Sañosa está la niña!
¡Ay, Dios!, ¿quién le hablaría?
En la sierra anda la niña
su ganado a repastar,
hermosa como los flores,
sañosa como la mar.
Sañosa como la mar
está la niña.
¡Ay, Dios!, ¿quién le hablaría?
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Gil Vicente (1465?-1537)
Gil Vicente, Lírica; Ediciones Cátedra, Madrid; ISBN 8437612020