Una jarra de vino entre las flores.
No hay ningún camarada para beber conmigo,
pero invito a la luna,
y, contando a mi sombra, somos tres...
Mas la luna no bebe,
mi sombra se contenta con seguirme.
Tardaré poco en separarme de ella;
¡la primavera es tiempo de alegría!
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Marcela de Juan, in: Marcela de Juan, Poesía china: del siglo XXII a. C. a las canciones de la Revolución Cultural, Madrid, 1973; p. 105